Women in Motion: Valeria Tricio, Mariana Díaz de León y Samantha Zamudio
Marzo llega con una edición dedicada al bienestar y a la fuerza femenina. En esta ocasión celebramos la salud y el poder del movimiento junto a Valeria Tricio, Mariana Díaz de León y Samanta Zamudio tres mujeres apasionadas por el deporte cuya disciplina y energía inspiran a nuestra comunidad.
La sesión se realizó en la Unidad Deportiva de Torreón un escenario que evoca constancia, vitalidad y espíritu competitivo, bajo la lente del fotógrafo Daniel Morado quien capturó la esencia de una vida activa y equilibrada.
Valeria Tricio
Para Valeria Tricio Echavez, el running comenzó como una herencia emocional. Creció viendo a su papá correr y, sin darse cuenta, aprendió que la disciplina también es una forma de amor. Cuando decidió enfrentarse a su primer maratón, descubrió que la resistencia no solo se mide en kilómetros, sino en fortaleza mental. Ahí el ejercicio dejó de ser rutina y se convirtió en identidad.
Cada maratón ha marcado una etapa distinta de crecimiento, pero el Maratón de Chicago 2024 ocupa un lugar especial: lo corrió junto a su papá. Más que una meta compartida, fue un proceso vivido en equipo, una historia escrita a dos ritmos y un recuerdo que trasciende cualquier cronómetro.
Hoy, su motor es claro: superarse. Construir todos los días una versión más fuerte, más disciplinada y más consciente de su capacidad. Para ella, ser mujer en el deporte significa ocupar su espacio con seguridad, competir con determinación y sostener la disciplina incluso cuando el camino exige más de lo esperado.
Mariana Díaz de León
La historia de Mariana Díaz de León Rebollo habla del redescubrimiento. Creció viendo a su mamá correr, pero fue después de convertirse en madre cuando encontró en el deporte un espacio propio. Salir a correr era su momento, su energía, su equilibrio.
El siguiente paso llegó casi sin pensarlo: el triatlón. Volver a nadar, subirse a una bicicleta y enfrentarse a nuevas distancias la llevó a descubrir una versión de sí misma que no conocía. Ha completado maratones, medios Ironman y un Ironman completo, una de las pruebas más demandantes del deporte de resistencia. Esa competencia marcó un antes y un después: meses de preparación y un día vivido en absoluta presencia, acompañada por su familia y su equipo, recordándole que la fuerza también se construye en comunidad.
Lo que la impulsa no es solo cruzar la meta, sino el proceso. El entrenamiento diario, los aprendizajes invisibles y la evolución constante. Para Mariana, ser mujer en el deporte significa libertad: la libertad de hacer lo que ama y de enseñar con el ejemplo que los sueños requieren tiempo, disciplina y pasión.
Samantha Zamudio
La historia de Samantha Zamudio Rocha es distinta, pero profundamente transformadora. Su entrenamiento no se define por una sola disciplina; hoy combina pesas, yoga y pilates mat, eligiendo lo que se siente bien para su cuerpo y priorizando el bienestar integral por encima de cualquier etiqueta.
El deporte llegó a su vida desde niña. Durante nueve años practicó gimnasia de alto rendimiento y formó parte de la selección nacional. La disciplina y los logros marcaron su carácter, pero una caída entrenando cambió su rumbo: la fractura de cuatro vértebras y un diagnóstico desalentador parecían poner fi n a su etapa deportiva. Le dijeron que su vida cambiaría y que probablemente no podría volver a entrenar.
Sin embargo, ese momento se convirtió en su motor. Decidió estudiar, entender su cuerpo y transformar el dolor en aprendizaje. Con paciencia reconstruyó su relación con el movimiento hasta volver a entrenar sin dolor. Más que regresar, evolucionó.
Hoy no busca medallas ni reconocimiento externo. Aunque competencias como la Olimpiada Nacional en Tijuana y, años después, Hyrox marcaron etapas importantes, entendió que su mayor logro ha sido sanar la relación consigo misma.
Para Samanta, ser mujer en el deporte significa liberarse de la presión y recordarle a otras mujeres que ya son suficientes. Su filosofía lo resume todo: Escucha tu cuerpo. Porque cuando aprendes a oírlo y a alinearte con él, la fuerza comienza desde adentro.