Este mes de julio, presentamos a las hermanas Alarcón Murra, fundadoras de Orno Beauty. Unidas por una visión compartida y el deseo de crear algo propio, han dado vida a una marca que refleja su esencia, creatividad y autenticidad.
En esta edición, conocemos más sobre las mujeres detrás del proyecto y el camino que las ha llevado a construir juntas una marca con identidad propia.
Algunas de
las mejores ideas nacen cuando menos se esperan. Para las hermanas Alarcón
Murra, muchas de ellas comenzaron entre conversaciones cotidianas, reuniones
familiares y momentos compartidos alrededor de una mesa. Lo que empezó como una
serie de ideas cuando estaban juntas, poco a poco se transformó en algo mucho
más grande: una marca propia construida desde la creatividad, la confianza y el
deseo de crear productos que realmente conectaran con las personas.
Así nació
Orno Beauty, una marca mexicana de maquillaje creada por tres hermanas que
decidieron apostar por una visión compartida. Desde el principio, su objetivo
fue desarrollar productos de alta calidad a un precio accesible. En una
industria donde la calidad suele asociarse con precios elevados, ellas
encontraron la oportunidad de demostrar que verse bien y sentirse bien no tiene
por qué ser un lujo inalcanzable.
La esencia
de la marca quedó reflejada incluso en su nombre. Inspiradas en la sensación de
algo que acaba de salir del horno —algo que se ve bien, se disfruta y genera
felicidad inmediata— eligieron llamarla Orno, sin la “h”. Más que una palabra,
representa la emoción de crear algo especial y compartirlo con los demás.
Aunque hoy
la marca comienza a abrirse camino dentro de la industria de la belleza, sus
fundadoras reconocen que el proceso ha estado lleno de retos y aprendizajes.
Uno de los mayores desafíos fue alcanzar exactamente la calidad que imaginaban
para sus fórmulas. Antes de lanzar cualquier producto, realizaron múltiples
pruebas hasta sentirse completamente seguras de que representaba los estándares
que querían ofrecer.
Los primeros
meses estuvieron marcados por la emoción de construir algo propio, pero también
por la incertidumbre que acompaña a cualquier emprendimiento. Hubo permisos,
procesos desconocidos y decisiones que jamás imaginaron tener que tomar. Sin
embargo, cada reto superado les confirmó que estaban construyendo algo en lo
que verdaderamente creían.
Parte de la
fortaleza de Orno Beauty proviene precisamente de la diversidad de quienes la
crearon. Curiosamente, trabajar juntas nunca formó parte del plan. Cada una
siguió caminos profesionales distintos y desarrolló habilidades en áreas
completamente diferentes, algo que hoy consideran una de las mayores fortalezas
de la marca.
Pao, médica
de profesión, aporta una visión analítica y estructurada que ha sido fundamental
para navegar aspectos regulatorios y técnicos. Dany, especializada en
marketing, es quien ayuda a comunicar la esencia de la marca y conectar con una
comunidad que sigue creciendo. Por su parte, Caro aporta la curiosidad
constante por explorar nuevas posibilidades, descubrir oportunidades e impulsar
la innovación dentro del proyecto.
Más que
dividir tareas, han aprendido a complementar talentos. Cada una observa las
cosas desde una perspectiva distinta y eso les permite tomar decisiones más
completas. Han aprendido a confiar en el criterio de la otra, entendiendo que
justamente esas diferencias son las que fortalecen al equipo.
Sin embargo,
más allá de los roles profesionales, lo que realmente distingue a Orno Beauty
es la relación que existe entre ellas. Emprender juntas les ha permitido
descubrir facetas que antes desconocían. Ver a una hermana desenvolverse
profesionalmente, liderar proyectos y enfrentar desafíos se ha convertido en
una fuente constante de admiración mutua.
Ellas mismas
reconocen que no tienen una relación perfecta. Como cualquier familia, existen
diferencias y desacuerdos. Pero también coinciden en que el respeto, la
confianza y el cariño siempre terminan siendo más grandes. Comparten un sentido
del humor muy parecido y una complicidad que hace que incluso los días más
difíciles sean más llevaderos. No es casualidad que además de socias se
consideren mejores amigas.
Si tuvieran
que definirse como equipo, elegirían tres palabras: resiliencia,
responsabilidad y humor. Tres conceptos que reflejan la manera en que han
enfrentado cada etapa de este camino y que siguen guiando la forma en que
construyen la marca.
Uno de los
momentos que marcó un antes y un después para Orno Beauty llegó cuando
comenzaron a vender a través de TikTok Lives. Lo que inicialmente parecía una
herramienta más de comunicación terminó convirtiéndose en una oportunidad para
conectar directamente con personas que no solo compraban sus productos, sino
que también se identificaban con la historia detrás de ellos. Esa cercanía con
su comunidad les confirmó que estaban construyendo algo mucho más grande que
una línea de maquillaje.
A nivel
personal, el proyecto también las ha transformado. Han ganado confianza para
asumir riesgos, resolver problemas y entender que no es necesario tener todas
las respuestas antes de comenzar. Muchas veces, el crecimiento ocurre
precisamente mientras se avanza.
Gran parte
de esa filosofía proviene de quienes consideran su mayor inspiración: sus
papás. Su ejemplo de resiliencia, esfuerzo y confianza les enseñó a creer en
sus ideas y a perseguirlas incluso cuando el camino parece incierto.
Hoy, cuando
piensan en el éxito, no lo relacionan únicamente con ventas o crecimiento. Para
ellas, el éxito significa sentirse orgullosas de las decisiones que toman,
construir una vida alineada con sus valores y disfrutar el proceso de crear
algo significativo.
Con la
mirada puesta en el futuro, imaginan a Orno Beauty creciendo, llegando a más
personas y ocupando espacios cada vez más importantes dentro de la industria.
Sueñan con ver sus productos en grandes tiendas sin perder la esencia que les
dio origen y demostrar que la mejor calidad no tiene por qué ser inaccesible.
Pero más
allá de cualquier meta comercial, existe un objetivo que permanece constante:
construir una marca mexicana de la que se sientan orgullosas. Una marca que
inspire a otras personas a creer en sus ideas y que demuestre que desde Torreón
también pueden surgir proyectos capaces de llegar muy lejos.